Así es. El grupo sectario misión Virgen del Pozo, a tratado de mimetizarse, de disfrazarse siempre, de colgarse de la Iglesia Católica para decir que son católicos practicantes y así la gente baje sus defensas y la gente les abra la puerta.
Aquí en México aparte de vender souvenirs con la Imagen de Juan Pablo II, también han vendido calcomanías con la Imagen de Benedicto XVI, y tambien calcomanías con el Santísimo, en fin, toda clase de cosas para crear confianza para que la gente baje la guardia.
Pudieramos decir que la característica número uno de los poceros es el engaño a final de cuentas.
Todas las cuestiones de "espiritualidad" esclusiva de los promulgadores o interna del grupo, como "confidencialidad", "no quemar etapas", "sinceridad al padre espiritual", "no cuestionar", "obediencia", todo va enfilado a un simple y burdo control sobre los adeptos.
Esto es el resultado de predicar ser una cosa, y en la práctica hacer otra. Ellos lo llamarían como "crecimiento", al tiempo que se justifica esto con frases como: "lo que hacemos la gente de afuera (ajenos a la secta) no lo entenderían".
Así la gente al principio ve un grupo que reza el rosario y que muy a su manera le piden protección a SU propia advocación mariana inventada, de la tierra, el aire, el agua y el fuego y que llevan la imagen de la Virgen de casa en casa, etc. Pero una vez que van asistiendo a seguimientos y después a seguimientos para "candidatos" y después a prepromesa y luego el rito de iniciación con "la promesa"... es todo un proceso de endoctrinamiento, que revuelven y hacen que la gente lo confunda con un dizque "crecimiento espiritual", que terminará con gente vendiendo afuera de los templos y plazas, rifas, pasteles, calcomanías y toda clase de cosas para sacar dinero para la secta... bueno ellos lo llaman "la devoción mariana" o bien... "¿un? apostolado Mariano".
Es decir empiezan de una manera y terminan de otra. Por lo tanto hay un engaño.
Y cuando la gente que no conoce la secta les pregunta que qué les dieron para estar tan enajenados y trabajando mercantilmente como esclavos ellos contestan: "es que esto es tan, pero tan grande..." El promulgador seguramente piensa en su interior:
" Si supiera este bicho que yo fuí escogido desde la eternidad para formar parte de la misión y que voy a la plenitud, que no voy a morir y que seré yo uno de los entrenadores de la nueva estirpe después del apocalipsis, wow! ...y me pregunta este "pobre diablo" que por qué me explotan vendiendo boletos... ach!"Me da risa también como por ejempo Coral Villazon aquí en México constantemente decía como para autojustificarse o justificar a la misión:
"Aquí a nadie se le engañó, todos sabían a que venían, todo se les dijo el día de su promesa". "Levante la mano aquel que no le hayan dicho".
Dijeron que lo más difícil de estar en la secta era porque se tenía que luchar contra el entendimiento. Es decir, ellos sabían que los líderes en Puerto Rico seguido pedían absurdos, y para adelantarse lo manejaban como que eso era adrede para "purificar". Lo curioso es que la mayoría de las veces la dichosa "purificación" consistía en que nosotros adeptos teníamos que conseguír sumas de dinero para estos bribones o bien cualquier cosa que fuera beneficiosa para ellos o el grupo. ¿Cómo no decían: "el día de hoy vayan y hagan caridad a algún un necesitado"?

O algo por el estilo?
Después salieron con la novedad con que en una parte del supuestamente "divino" texto de la promesa,

decía que el adepto estaba dispuesto a entregar todo su ser y entendimiento, asi entonces, cualquier cosa que se les ocurriera estaba "acordada" y ahí está uno creyéndoles a estos charlatanes cuanta sandez y media se le ocurría.

Y por cierto lo de la caridad (el amor al projimo, al necesitado) vamos, lo que todo el mundo conoce por caridad, los líderes y sobre todo el Juan Angel Collado lo calificaba de "pequeñez espiritual", "tonterías", y sí alguien veía haciendo una caridad, se ganaba las célebres palabras: "no ha entendido nada".
Y después el "santo Juano de Arco" (porque han de saber que ahora el Juan Angel Collado se cree Juana de Arco) decía: "caridad deberían tener para con la Virgen" traduciendo las palabras a la práctica: deberían darme ese dinero a mí, a mi secta pocera.
Y ya cuando uno después de tanto duro que dale, empieza a caer en cuenta en todo esto, la explicación a los de adentro cuando alguien abandona la secta es: "se confundió", y después de la explicación venía la advertencia: "pero NO le hablen, no vaya a ser que los -confunda- también a ustedes". La única explicación que Humberto Mercader daba a los promulgadores sobre alguien que abandonaba la misión era: "es que traía un espaguetti en la cabeza".

Total, todo un estuche de monerías estos del pozo.



























